domingo, 1 de abril de 2018

Disfrutar de la vida: Neukirchen en Salzburgerland


Un paseo por el Parque Nacional Hohe Tauern. Al fondo Neurkirchen

Viajar es algo que siempre viene bien, pero a veces, a uno, le apetece simplemente desaparecer del panorama y alejarse unos días del mundanal ruido, allá, donde nadie pueda encontrarlo. Esos rincones bucólicos y semi escondidos, son cada vez más escasos. Pero si buscamos bien, aun es posible dar con ellos.
Cabaña de madera
Esas escapadas del alma no dependen del clima, ni de la época del año, ni siquiera de lo lejos o cerca que podamos ir, en realidad, todo eso da prácticamente igual. Lo que uno quiere es darle un respiro a la mente y dejarse llevar por todo eso que pasa por alto en el día a día.
Hace poco he descubierto uno de esos maravillosos lugares que alimentan el espíritu y hacen que la cabeza deje de bullir como una olla a presión. Es un lugar que te devuelve la paz de una u otra forma. Y es que las posibilidades son prácticamente infinitas. ¿Os desvelo ya el nombre de este pequeño paraíso? Se llama Neukirchen am Grossvenediger. En Salzburgerland.
Pistas de esquí y snowboard
¿Te gusta el deporte? Pues has llegado al paraíso. Especialmente si lo haces en invierno. El esquí es el rey, como siempre. O el snowboard, lo que más te guste. Dos deportes clásicos en un lugar fuera de lo común, pero no los únicos. Si eres de los que se lanzan con algo original, tienes que probar los trineos. Parece fácil, aunque encierra tanta técnica como diversión. Te caerás unas mil veces (lo bueno es que ya estás casi en el suelo cuando te subes a un trineo) y al día siguiente tendrás moraduras por detrás de los muslos… pero sarna con gusto no pica, así que no te importará. Además en el Wildkogel Arena , Neukirchen Bramberg pueden presumir de tener la pista más larga del mundo…. Iluminada. Así que, teniendo en cuenta lo pronto que anochece en invierno por esas latitudes, el problema de la oscuridad no es tal y se puede continuar disfrutando del descenso hasta horas impensables. Eso sí, bien abrigaditos.
Trineos de nieve y pistas iluminadas
También hay que decir que, la forma de vivir el deporte en esta zona es diametralmente diferente a lo que nosotros estamos acostumbrados. Es decir, las dos estaciones que forman el Wildkogel Arena están plagadas de pequeñas cabañas de madera… sí, de esas tan bucólicas en las que todo es casero y está preparado a mano. La norma es esquiar un rato y descansar otro, tomando un traguito de algún licor local… para combatir el frío. Seguir esquiando y parar a comer en otra cabaña. Volver a esquiar, tomar un chocolate (con licor, claro está) y así hasta que las pistas se cierran. El nivel de fiesta se va elevando y uno se da cuenta de que en cada cabaña se ha ido encontrando casi con la misma gente, con lo que al final del día, cuando uno se quita los esquíes, a pie de pista, sigue la fiesta. Incluso es común encontrar a los propios monitores que durante todo el día hemos conocido en esta y aquella gasthaus… ahora amenizando la velada, con un improvisado concierto en el bar. En pocas horas uno es una parte más de la vida de este pueblecito y todo el mundo se acerca a charlar, a cantar, a bailar… es algo que los urbanitas hemos olvidado casi por completo. Y que no sólo es agradable. Reconforta. Un consejo: dejaos llevar por los monitores de esquí, sean vuestros o no, son muy buena gente y con ellos la diversión será absoluta.
Hohe Tauern
Trineo de caballos
Para los que prefieren un deporte un poco más relajado, también está el esquí de fondo o, mejor aun, las raquetas de nieve. Neukirchen está estratégicamente enclavado en el ParqueNacional Hohe Tauern. ¿Sabéis lo que eso significa? Que a un lado del pueblo, en una montaña está toda la infraestructura deportiva y al otro, es la naturaleza la que manda. La mano del hombre ha sido tímida y respetuosa (como sólo los austríacos saben hacerlo) con un entorno que está prácticamente inexplorado. Bueno, no tanto, pero en torno a los confines de ese parque aun hay pueblos que se quedan bloqueados durante el invierno y para romper con su aislamiento es desde Neurkirchen desde donde les envían suministros por aire. Todo un espectáculo. Hay un glaciar, una cascada, ríos, bosques, animalitos curiosos, paz… silencio… y cobertura para el móvil. Lo que supone toda una sorpresa. Calzarse las raquetas y adentrarse por el bosque profanando la nieve virgen y escuchando cómo cruje bajo tus pies es mucho más efectivo que un batido de ansiolíticos y desde luego, muchísimo más saludable. El placer absoluto.
Anja, Marco y Kimi en concierto. A pie de pista
Comer, beber, sentarse a disfrutar de la vida sin prisa y sin obligación alguna. Hay que dejarse aconsejar y probarlo todo. Lo salado y lo dulce, esta gente entiende de la buena mesa. Y de los buenos licores, la mayoría de ellos, caseros. Extraordinariamente fuertes, pero por alguna razón… será el frío, será la altitud, no emborrachan. ¿Y después? Cantar, bailar y seguir divirtiéndose. ¿Un curso de canto Yodle?, ¿un paseo en trineo tirado por caballos?, ¿un concierto bajo la nieve?, ¿un museo?, ¿una sauna?, ¿qué más se puede pedir? Dejaos seducir sin miedo.

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