lunes, 12 de febrero de 2018

Cómo evitar el cambio climático, fácilmente



 ¿Qué es lo que más te gusta dela vida? Quizá los preciosos amaneceres en buena compañía, las vacaciones disfrutando de la playa, el cálido sol del verano, la nieve en el invierno para esquiar, el vino de buena calidad, las tartas de fresa o el crujido de una manzana cuando la muerdes…  Sea lo que sea lo que más te gusta, lo que te apasiona de este planeta y te permite disfrutar de la vida… puede desaparecer si no detenemos a tiempo el cambio climático. ¿Es grave? Sí, mucho más de lo que realmente creemos y cuanto más tiempo dejamos que pase, mucho peor.
Entonces, ¿qué hacer?  Desde nuestro “nivel usuario” sin tener que poner demasiado esfuerzo en ello ni cambiaren exceso nuestra rutina, hay mucho que podemos hacer para ayudar.
Por ejemplo, podemos reducir el uso de nuestro coche. Es más, sólo con reducirlo 15km a la semana, evitaríamos la emisión de 230 kg de dióxido de carbono al año… Y eso significaría el esfuerzo de andar un poquito más por nuestra parte, de  hacer un viaje en transporte público o simplemente de variar nuestro itinerario.  Además cada litro de gasolina ahorrado evita la emisión de 3 kilos de dióxido de carbono. Y el hecho de inflar correctamente las ruedas del coche, mejora considerablemente la tasa de consumo de combustible (más de un 3%). Por no hablar del mantenimiento del coche, no me refiero a la ITV solamente, sino a una revisión de verdad, lo que ayudará mucho en la reducción de gases.
Otra idea es reducir el consumo de energía para evitar que  se tenga que usar más petróleo, más gas o cualquier otro combustible…  apaga la luz de la habitación que no estés usando, no utilices el coche si no es necesario, no dejes la tele encendida si no la estás mirando… ya sabes.
Una tercera idea. Un solo árbol elimina una tonelada de dióxido de carbono a lo largo de toda su vida… no digamos un bosque. Planta un árbol y cuídalo. O mejor, planta muchos.
Aliméntate sanamente. La comida congelada consume 10 veces más energía que cualquier alimento fresco… y es mucho más sano.
Más ideas. Utiliza bombillas eficientes, ecológicas, de esas que consumen un 60% menos de electricidad (lo que además te ayuda a ahorrar en la factura de la luz y eso siempre se agradece). Este gesto puede reducir la emisión de 140kg de dióxido de carbono al año.
No olvidemos el papel reciclado. Dejemos el papel nuevo para los buenos libros. Reciclar 100kg de papel, salva la vida de 7 árboles, por una parte, y por la otra, el reciclado de papel consume entre 70% y 90% menos energía y evita la deforestación de esos árboles que nos limpian la atmósfera.
Y para terminar, seamos limpios. Reducir en un 10% nuestra basura personas puede ahorrar 540 kg de dióxido de carbono al año y muchos kilos de residuos al año si reciclamos todos.
Es sencillo, sólo hay que hacer todas esas cosas que nos decían nuestros padres de pequeños, pero que ellos no hacían. Hay que hacerlas y enseñárselas a nuestros hijos. Eso salvará el planeta, evitará el cambio climático y nos permitirá ahorrar suficiente dinero para irnos de vacaciones a donde nos de la gana. Vamos a intentarlo.



lunes, 29 de enero de 2018

Barcelona se reinventa



Barcelona es esa ciudad antigua, moderna, eterna, vibrante, divertida y original que siempre podrá sorprendernos. En la oficina de turismo encontraréis itinerarios de lo más variopinto para descubrirla, en las librerías todo tipo de guías, en la televisión mil y un documentales, pero, para ser totalmente originales, vamos a inventarnos un recorrido por lo más actual y lo más simpático e intrigante de esta ciudad.
Vamos a empezar mencionando que 2014 es el año Domènech i Montaner, un arquitecto modernista, cuya obra deleita. Quizá os suene por ser el autor del Palau de la Música Catalana de Ciutat Vella, el Ateneu de Canet de Mar o el Hospital de San Pau, entre otras muchísimas cosas que construyó, reconstruyó o se encargó del interiorismo. Si eres un enamorado del Modernismo, tanto como yo, la buena noticia es que este año puedes visitar la recién abierta Casa Lleó i Morera, cuya planta noble de 400 metros cuadrados, así como su patio, este año se pueden visitar. Lo mejor, sin dudas, las vidrieras.
Es más, de hecho, el Hospital de San Pau, recién renovado, este año va a dar muchísimo que hablar. Y no sólo para los científicos, desde que se ha convertido en un referente de la investigación, sino para los curiosos que e acerquen a echar un vistazo a la excelente restauración de uno de los edificios más interesantes y desconocidos de la ciudad.
Si os atrae más la arquitectura moderna, o mejor aún, la contemporánea, un edificio emblemático e imposible de ignorar es la preciosa torre Agbar. ¿Por qué  la sacamos a colación? Porque dentro de muy poquito se convertirá en un hotel, con lo que la sede corporativa de Agbar, tendrá que pasar a otro edificio, un poco más pequeño, pero mucho más moderno, ecoeficiente y además inteligente, que se va a construir también en algún lugar céntrico de urbe. Anotadlo como importante, porque eso habrá que visitarlo.
Pero es que  la Barcelona desconocida tiene para dar y tomar. Volvamos los ojos, por ejemplo, a la guerra civil y… ahí está el Turo de la Rovira. Una colina que forma parte del Parque de los Tres Cerros. Allí se encuentra un antiguo poblado íbero que funcionó entorno al siglo II a.C., pero que si es famoso es por las baterías antiaéreas que se construyeron para defender la ciudad durante la Guerra Civil Española. A penas 4 cañones, que dieron mucho que hablar y que gracias a los trabajos de limpieza y adecuación de la zona, ahora podemos visitarlos y recuperar su memoria. Quizá, mejor incluso, es la vista panorámica que hay desde la colina y que es un placer. Una visión de 360 grados… como un restaurante giratorio.
Para terminar os voy a dar dos notas que son de mis imprescindibles, cuando visito la ciudad. Lo que nunca puedes dejar de hacer, pase lo que pase. Uno es la feria de Bellcaire: “Els Encants Vells”, en la plaza de las Glorias. ¿Qué tiene de especial? Pues que es uno de los mercados más antiguos de Europa, data del siglo XIV y actualmente es una especie de rastro de segunda mano, mercadillo de antigüedades y en general el sitio ideal para encontrar todo tipo de artículos de colección, chollos y maravillas olvidadas. A mí me pierde.
Y terminamos la jornada con un premio. Nos vamos a cenar en ese sitio en el que, como el mítico bar de Cheers, todo el mundo se encuentra a gusto. Unas tapitas, comida casera, tradicional, moderna, fresca, biológica y deliciosamente divertida. Ambientazo, buen vinito, una compañía excelente. Por supuesto, estamos hablando del Cucut Biz & bar. Un sitio que os robará el corazón, pero no lo digo yo sola… es más, os animo a imprimir este artículo y a llevarlo con vosotros cuando visitéis el local. Con ese simple gesto, después de cenar os invitarán a un café para rematar el día de la mejor manera. Ah! Y si queréis saber más de la ciudad, preguntad allí mismo porque nadie conoce los secretos de la ciudad como ellos. Os encantará.


miércoles, 5 de febrero de 2014

El misterioso enigma de Nan Madol



Nueve parejas, es decir, nueve hombres y nueves mujeres, se hicieron a la mar en una canoa, buscando una nueva tierra sobre la que establecerse. Erraban sin rumbo fijo cuando se toparon con un pulpo, una pulpa concretamente, que se llamaba Letakika, quien les preguntó cuál era el motivo de su viaje. Cuando las parejas le hubieron relatado su intención, ella les indicó un lugar perfecto en medio del océano, en el que había una roca que surgía del mar y se alzaba sobre las olas.
Cuando los viajeros hallaron la roca, construyeron una isla sobre ella y dejaron viviendo allí a una de las parejas. Los otros 16, se marcharon. Se desconoce el nombre de aquél hombre, puesto que no tenía importancia, mientras que sí la mujer, la primera madre, era: Lemuetu. De hecho, Pohnpei descansa sobre un matriarcado.
Esta es la historia que relata la cosmogonía de la isla, según la sabiduría ancestral (y oral) de sus ancianos. Si bien, no tiene porqué ser cierta… tampoco es tan descabellado, teniendo en cuenta que su historia está enredada en la leyenda y que se desconoce prácticamente todo.
Nan Madol. Esta inquietante ciudad, hoy en ruinas, se encuentra en la costa este de la isla de Pohnpei, a medio camino entre Honolulu y Manila. En los Estados Federados de la Micronesia.
Se trata de una antigua ciudad que tiene una superficie de 60 hectáreas enclavada en   Sin embargo, su historia es un enigma desde todos los puntos. Nadie conocer el origen exacto de las ruinas, pero hay muchas leyendas que tratan de explicarlo y es que 400.000 bloques de basalto son muchos para haberlos tenido que transportar desde la costa norte de Ponape, lugar del que se cree que proceden las piedras con las que está construida la ciudad.
una frondosa selva en la que llueve alrededor de 360 días al año. Y además de forma torrencial. Al parecer, se trata de unas 92 pequeñas isletas que se dice que fueron construidas por el hombre, es decir, son artificiales.
Por lo tanto, las hipótesis se acumulan. Personalmente me gustan dos: la que dice que un mago llevó volando las piedras para construir los edificios, desde las canteras al otro lado de la isla… teoría buena donde las haya; y la que sostiene que las llevaron en balsas de madera de cocotero, descartando la posibilidad de haberlo hecho por tierra, debido a la endiablada geografía del terreno. Más aún si se tiene en cuenta que en la isla no viven más de 35.000 personas en la actualidad… y que en su día debieron de ser muchas menos.
Pero lo verdaderamente curioso, lo que nos llama la atención, no es sólo su formación o su construcción. Al parecer, los japoneses administraron la isla desde 1919 hasta la segunda guerra mundial y hay vestigios de una enorme actividad de extracción de platino y otros metales preciosos. Metales que encontraron en los canales sumergidos de Nan Madol. Porque sí, según las leyendas nativas y los informes de algunos buzos que aseguran haber visto construcciones, calles y avenidas cubiertas de conchas, corales, monolitos y otras señales que apuntan al hecho de que Nan Madol debió de ser una gran civilización ahora sumergida. Se dice que Nan Madol debió de ser la puerta de entrada a míticas ciudades como Kanimeiso o Kahnihmweiso, la ciudad donde vivían los reyes del sol.
La verdad es que la isla entera resulta enigmática, pero la ciudad e Nan Madol se lleva la palma, de hecho, los propios arqueólogos reconocen que desconocen la finalidad de estas ruinas que son las más impresionantes de todo el Pacífico.
Pero eso no es todo, porque en la isla, hay un punto mágico que da un sentido especial a todo el asunto. Es la jungla de Salapwuk, en las montañas del reino de Kiti, más o menos, al suroeste de Pohnpei. Allí es donde el imaginario colectivo habla de gigantes, de personas que sabía o podían volar, de poderes mágicos que permitieron transportar esos bloques de piedra por el aire… vamos, lo que viene siendo una conexión con seres superiores o incluso con extraterrestres, teoría que también algunos mantienen.
En cualquier caso, visitar esta isla, es ya una aventura en sí misma. No diré que los lugareños son personas abiertas ni mucho menos, ni que reciban a los turistas con los brazos abiertos, más bien todo lo contrario. Pero cuando uno consigue abrirse un mínimo hueco en sus corazones, cosa nada sencilla… es posible presenciar por ejemplo, la ceremonia del sakau (una sustancia alucinógena y adormidera que consumen cada noche al atardecer) que permite conectar con los ancestros, es como un vehículo sagrado de comunicación con otros mundos y seres superiores. Es posible sentir en propia piel un halo de misterio que lo envuelve todo y una sensación extraña de estar en compañía absolutamente todo el tiempo, como si cien ojos te vigilasen vayas donde vayas. Es una sensación turbadora, pero desde luego, apasionante  igual que la visita a la isla. Aunque repito: no es fácil llegar hasta allí.

sábado, 4 de enero de 2014

Roscón de reyes, muy sencillo



Lleva el día de los Reyes Magos y parece que sin un trocito de roscón, no es lo mismo. Para celebrarlo bien, al margen de la ilusión de los regalos, uno tiene que tener un par de caramelos de cabalgata en su bolsillo y un buen trozo de roscón, a ser posible con premio, para mojar en un chocolate, para que la fiesta esté completa. ¿Me equivoco?
Pero ¿qué hacemos los que estamos en el quinto pimiento y no tenemos pastelería donde comprarlo?, ¿los que vivimos allende los mares en sitios donde no los venden? ¿nos vamos a conformar? Pues nada de eso, porque parece que el tema tiene su miga pero luego es mucho más sencillo de lo que parecía. Aquí os dejo mi personal receta del roscón. Fácil no, facilísima.


INGREDIENTES:
- 300gr. De harina de trigo.
- 25 gr. de levadura fresca. De la de panadería.
- 125 ml. De leche entera
- 100 gr. De azúcar
- 75 gr. De mantequilla en pomada
- 1 yema de huevo para la masa y un huevo entero para pintar la masa al final
- ralladura de naranja
- una cucharada de ron o brandy
- un chorrito de agua de azahar o esencia de naranja líquida
- un pelín de sal
- Fruta escarchada o almendras para decorar
- Hace falta papel film, papel para hornear (del encerado), un pincel y un tamiz o colador


RECETA:
Mezclamos la leche (templada, ni fría ni caliente) con la levadura, deshaciendo con los dedos (un guarreo impresionante, pero es la única forma). Dejamos actuar 15 minutos, reloj en mano para que la levadura se espabile. Empezará a oler a cerveza rancia. Eso es bueno.
En otro recipiente ponemos la harina tamizada con el colador, después la ralladura de naranja y el azúcar. Y lo removemos hasta que se haga una especie de papilla. Ponemos la leche en el centro del recipiente, dejando la harina a los lados.
Después añadimos el licor, el agua de azahar, la sal y la yema de huevo. Al final la mantequilla en pomada y listo. Es el momento de empezar a incorporar la harina hacia el centro para que la papilla vaya volviendo a coger forma de masa. Y hay que amasarlo con unos 30gr. Más de harina. Pero mucha atención, tiene que quedar una masa pringosa que se pegue a todas partes, si conseguís que quede suave y que no se pegue… eso significa que el roscón saldrá seco y duro. Así que nada, a lidiar con la masa pringosa que no pasa nada por embadurnarse las manos de dulce.

Lo metemos de nuevo en el recipiente y lo tapamos con el papel de film. Toca dejarlo descasar en un sitio calentito, como el cuarto de estar, hasta que doble su tamaño.
Unas 3 horas después, volvemos a amasarlo un poco para que se quiten las posibles burbujas que se hayan quedado en el interior de la masa. Lo amasamos un poco y le damos forma de roscón.
Para ponerlo sobre papel encerado en la bandeja del horno. El aspecto en este punto es lamentable, porque la masa ha vuelto a encoger y queda todo muy aplastado. No pasa nada. Cubrimos con otro papel encerado para que la masa no se seque. Y lo dejamos reposar de nuevo, al menos otra hora.
Después quitamos el papel encerado de arriba. Pintamos el roscón con el huevo batido (el huevo entero) y lo decoramos con la fruta escarchada y/o las almendras fileteadas y echamos un poco más de azúcar por encima.
Precalentaos un poquito el horno a 160ºC (por arriba y por abajo) y lo metemos 25 minutitos. Que quede bien doradito. Si queréis añadir una sorpresita, lo podéis hacer por debajo, justo antes de meterlo en el horno y si vais a rellenarlo, hay que esperar a que esté completamente frío antes de cortarlo, ¿de acuerdo? Esta receta es más o menos para 8 personas, pero en mi casa da para 6 porque nos lo comemos como si fuera un manjar. Así que espero que os cunda mucho, que os salga muy bien y que lo disfrutéis mucho. Felices Reyes!

sábado, 28 de diciembre de 2013

Esta es mi Austria



Lo cierto es que Austria es un país que da para mucho. Podríamos decir que tiene mil y una caras y cada uno podría hablar de un aspecto muy diferente del país, con tal vehemencia que llegaríamos a creer que todos hablamos de sitios distintos y sin embargo, Austria hay una y sólo una. Lo delicioso es que podemos mirarla a través de un caleidoscopio y hacernos la idea de que son cien. Así se amortiza un viaje, desde luego… y no importa si es invierno o verano, si llueve, nieva, sopla el viento o luce el sol. Austria es camaleónica y por eso los austriacos han lanzado una ocurrente campaña para que la conozcamos incluso sin haber puesto un pie en ella: “Esta es mi Austria, ¿Cuál es la tuya?” un divertido concurso de videos en el que cada uno puede exhibir lo que para él o ella representa, significa y esconde este maravilloso país. 
Y realmente es cierto que todo depende del cristal con que se mira, porque la variedad de estos videos nos lleva de un tópico a otro, saltando entre lo más surrealista, onírico, divertido, original y apasionante. A veces, incluso rayando en la excentricidad, la hilaridad o incluso la ruptura más abrupta entre la lógica y lo que cabría esperar de un lugar tan tradicional… pero es que esa es la eterna historia de Austria, la ruptura con la norma establecida y la búsqueda de la belleza en todo. De qué otra forma habría sido posible la Secession? El Jugendstill? Quien conoce el país, lo sabe… y sin embargo, repite porque es difícil dejar de sorprenderse por muchas visitas que uno haga. Austria es… indescriptible.