martes, 16 de julio de 2013

El ascensor más alto del mundo



Si eres una de esas personas que, como yo, sufre de vértigo… éste no va a ser el mejor lugar para ti, pero como experiencia, no tiene comparación. Eso también hay que decirlo.
Estoy hablando del ascensor de los cien dragones, oficialmente llamado el Bailong Elevator. Nada menos que el ascensor al aire libre más alto del mundo, según se confirma en el Libro Guinnes de los Récords. Además no sólo por eso sino también por ser el más alto del mundo dedicado al turismo y también por ser el que más rápido recorre ese trayecto completo. Eso… supongo que también es un record.
Se encuentra en China, en una de las sierras montañosas de la provincia de Hunan. Y su gracia radica en que te eleva a 326 metros de altura a lo largo de un macizo de piedra caliza. Dicen que lo visitan más de cinco millones de turistas al año, pero que la mayoría se rajan a la hora de subir. Lo cierto es que impresiona, impresiona, aunque en honor a l a verdad… tampoco es para pegarse un tiro. Y lo digo yo, que soy la reina de los vértigos. La cabina es de cristal, sí, pero en cada una caben alrededor de cincuenta personas… lo que quiere decir que uno ni se siente solo, ni le da tiempo casi a asomarse tanto como para llegar a sentirse mal. Eso sí, si te asomas las vistas son impresionantes: el valle de fondo y las montañas cada vez más cerca de la cumbre (según subes). Impresionante.
El ascensor lleva ya más de 10 años funcionando. Lo abrieron en el 2002, pero lo tuvieron que cerrar inmediatamente para realizar ajustes de seguridad y en el 2003 ya quedó abierto definitivamente… hasta hoy. Las organizaciones medioambientales, todo hay que decirlo, no lo ven con buenos ojos y la verdad no es de extrañar, porque de hecho hubo que excavar túneles y pasadizos en las entrañas de la montaña, en la columna de cuarzo que se eligió para el proyecto… se colocaron 3 detectores sísmicos  para evacuar a toda velocidad los elevadores en caso de terremoto o cualquier otro tipo de desastre natural. Y el tema levantó ampollas, aunque también es cierto que hubo voces a favor que apoyaban el proyecto alegando que al ser uno de los ascensores con mayor capacidad del mundo (transportando 1.380 pasajeros por hora aproximadamente), esto despejaba en cierta medida, el tráfico excesivo de excursionistas en los senderos de la montaña y ello contribuía a su mejor y mayor protección.
Opiniones, para todos los gustos. El caso es que si uno llega hasta allí, lo ve y se sube, puede comprender cómo se sienten los pájaros cuando tocan las nubes con sus alas… libre y pequeño. Es una sensación única.
Si sois de los que al final son incapaces de animarse a subir al ascensor, no desesperéis, existe la posibilidad de subir andando, pero claro, son dos horas y media de caminata y eso también tiene su encanto. Aunque el ascensor te lleva a lo más alto en cosa de un minuto. 3BADF8E3-e909f4555009667712db532a9b58f118

lunes, 24 de junio de 2013

Rumšiškės o cómo vivían los lituanos de Kaunas



Hoy quiero llevaros a un sitio que me ha parecido increíblemente especial. Un lugar con muchísimo encanto y que estoy segura de que os va a encantar. Se trata de Rumšiškės, una localidad lituana de poco más de 1.800 habitantes, es decir, es un pueblecito chiquitín con muchísimo encanto. Si vais a visitar la ciudad de Kaunas, cosa que os recomiendo mucho, no podéis dejar de hacer una excursión a Rumšiškės, al este de la ciudad, cerca de la laguna de Kaunas. ¿Conocéis al poeta Jona Aistis? Pues nació allí, aunque… debajo del agua, porque es un lago artificial. Y de hecho tuvieron que cambiar la iglesia de sitio en 1958, cuando el lago fue creado. Una historia muy divertida.


Pero lo que realmente quiero contaros, es la razón por la que Rumšiškės es famosa, y es por fabuloso museo etnográfico. Sí, sólo decir etnográfico ya suena a terriblemente aburrido, pero no es el caso, porque este museo es al aire libre, probablemente el más grande de Europa y también uno de los más apasionantes. Os cuento, fue creado en 1966 y abierto al público en 1974. Y su originalidad reside en el hecho de que muestra la vida rural lituana de hace algunos años o incluso siglos, en una colección de edificios que han sido, restaurados y re-erigidos, en los que la gente vivió y trabajó realmente. Un área total de 175 hectáreas en las que hay 140 edificios que reconstruyen la vida de un pueblo entre los siglos XVIII y XIX, con el interior y los alrededores decorados bajo la más estricta supervisión. La restauración es magnífica. El museo fue una idea para preservar las maneras de vivir en el pasado y así facilitar su estudio por las generaciones posteriores, pero se ha convertido en mucho más.
El territorio del museo es actualmente un lugar muy popular en el que, de hecho, se celebran festivales etnográficos e incluso festivales y conciertos de canción y danza popular. La verdad es que está a unos 18 kilómetros del centro de Kaunas y es un auténtico lujo. No sólo para los pequeños de la casa que saldrán de allí alucinados, sino para todos, especialmente aquellos apasionados por la historia que, como yo, habéis soñado alguna vez con rozar con los dedos una pizquita del pasado, casi viviéndolo en propia carne. Es un disfrute para todos los sentidos, que desde luego os recomiendo visitar.

martes, 26 de marzo de 2013

Trucos para combatir la alergia



Que no cunda el pánico. Sí, llega la preciosa y florida primavera y la mitad de nosotros queremos meternos en una cueva a hibernar como si fuéramos osos. Y el caso es que es uno de los momentos más especiales para ir de viaje, no sólo porque es temporada relativamente baja, exceptuando Semana Santa, y todo es más barato o porque las hordas de turistas aún no han emprendido sus desplazamientos al más puro estilo de los ñus; sino más bien porque los paisajes son sobrecogedores en estos meses, hay fiestas, hay especialidades gastronómicas, hay paisajes y hay mucho, mucho que descubrir y disfrutar en los meses en que el polen nos amarga la vida. ¿Cómo? Pues bien, vamos a compartir algunos truquillos que pueden servirnos en esos duros momentos en que los ojos parecen querer salir de nuestra cara y la nariz nos duele de tanto sonarnos.
El mejor de todos los remedios, se llama Khôl. Es ese polvo negro que los indios, de La India eh? No los otros, se ponen alrededor del ojo. En realidad es carbón en polvo (y eso significa su nombre), pero tiene algún otro componente, como la Penicilina, y que protege el ojo de las agresiones externas. Yo me lo pongo en la parte inferior del ojo y a priori, parece que estoy perfectamente maquillada. Es decir, no se nota nada en absoluto. Esto evita que el polen entre y por lo tanto, que el ojo pique de esa forma tan insoportable. El khôl después se elimina con agua, en la ducha y no tiene ningún efecto secundario ni nocivo. Lo podéis usar sin límite.
Pero claro, esto hay que preverlo con anterioridad. El khôl hay que comprarlo hoy mismo y tenerlo en el neceser ya para siempre.
Un remedio para cuando la alergia nos sorprende de golpe y no contábamos con ella, son los alimentos que contienen Capsaicina. Es decir, los que estimulan la secreción nasal eliminando el dichoso polen que nos causa la alergia: ajo, jengibre, chile incluso cebolla. Si puede ser en crudo mucho mejor. Si no lo soportas, puede ser en infusión. Algo que podemos conseguir que nos preparen en cualquier cafetería… previa explicación a un camarero comprensivo.
Los cítricos y la infusión de Equinacea también pueden ayudarnos bastante. Pero sobre todo la ortiga, aunque claro… esto en pleno viaje no es tan fácil de conseguir. La ortiga bloquea el efecto de la histamina y es casi mágica. La miel, que al contener su pequeña dosis de polen, es algo así como un remedio homeopático, que ayuda al cuerpo a acostumbrarse al alérgeno. Cierto es que la miel no te quita la alergia, pero la atenúa. Lo mismo le ocurre al té verde, que no la cura, pero ayuda mucho. Los alimentos probióticos, por su parte, también atenúan el efecto y eso es tan fácil como ir al supermercado a comprar yogures.
El regaliz y la Cúrcuma también alivian y previenen las reacciones alérgicas. Si además odias estornudar, pueden venirte bien los alimentos con magnesio (los vegetales de hojas verdes, espárragos, calabacín, etc.).
Pero si estás en el momento más crudo y a punto de echarte a llorar, hay tres cosas que te pueden salvar el viaje: almendras y pipas de girasol para comer y cacao o vaselina untado en la parte interna de la nariz. Sí, no es nada agradable aplicarlo, pero el polen se quedará ahí atrapado y no lo inhalarás, lo que te hará mejorar mucho casi inmediatamente.
Las otras opciones son llevar un casco hermético o animarse a que te inyecten un antihistamínico urgentemente. Así que creo que vale la pena probar. Seguro que esta primavera, la alergia no te estropea el viaje.

miércoles, 16 de enero de 2013

Los tres monos sabios



En Nikko, al norte de Tokyo, en Japón, está el santuario de Toshogu, construido en honor de Tokugawa Ieyasu. El santuario tiene una escultura de madera con tres simpáticos monos que se conocen como Los monos místicos. Esta es la figura más antigua que se conoce, pero quizá allá alguna anterior en otro sitio.
Son Kikazaru, el que no oye, Iwarazu, el que no habla y Mizaru, el que no ve en clarísima referencia a un juego de palabras japonés, ya que saru significa mono.
Lo interesante es la leyenda que viene del siglo VIII, vamos con ella: parece que los tres monitos era mensajeros enviados por los dioses para delatar las malas acciones de los seres humanos gracias a un conjuro mágico. El conjuro otorgaba a cada mono dos virtudes y un defecto. Como en el chiste…
Kikazaru, es el mono sordo, y era el encargado de utilizar la vista para observarlo todo, especialmente las malas acciones y decírselo a Mizaru usando la voz. Mizaru, por su parte, era el mono ciego, no necesitaba la vista porque su misión era llevar los mensajes de Kikazaru a Iwazaru. Mientras que Iwarazu, que era el mono mudo, escuchaba los mensajes que le contaba Mizaru para decidir la pena que los dioses debían imponer al malhechor y después observar que ésta fuese cumplida.
Actualmente son los guardianes del santuario, del mausoleo de Toshogu, donde descansa el fundador del Shogunato Tokugawa, que fue el periodo de paz ininterrumpida, más largo de Japón. Ellos son los encargados de guardar el descanso eterno de este famoso guerrero.
El juego de palabras que os decía es algo positivo. En Japón las costumbres sociales son muy diferentes a las nuestras y el hecho de regalar un mono, incluso una figurita decorativa, a otra persona va más allá de la grosería o de la mala suerte, es algo así como desearle la muerte, por eso estos monos llevan en su nombre la negación, para convertirse en un símbolo positivo. Así que tienen diferentes interpretaciones: por ejemplo se dice que para alcanzar la sabiduría absoluta, hay que negarse a escuchar, ver o decir maldades. También hace alusión a la discreción: “no digas todo lo que sepas, no mires lo que no debas y no creas todo lo que escuches”. Interesante en cualquier caso.

lunes, 10 de diciembre de 2012

El año de Sissi


Una mujer elegante y culta.

El próximo 24 de diciembre, además de ser Nochebuena, celebraremos el 175 aniversario del nacimiento de Sissi. Y para mí es una fecha especial pues se me antoja como un referente de la mujer moderna, cuya leyenda negra, en su caso rosa, distorsiona sobremanera su verdadera historia.
Princesa de Baviera e hija de dos duques de poca monta, que tuvieron nada menos que 8 hijos. Criada entre Múnich y Possenhofen, un delicioso palacio a orillas del lago Starnberg, en Baviera, donde la princesita junto a sus hermanos, se acostumbró a vivir de una forma sana y natural, sin convencionalismo ni la encorsetada etiqueta de la corte, que siempre detestó. Le gustaba la vida sana, los paseos por la naturaleza y vivir a su aire.
Por eso, cuando la mala suerte la convirtió en emperatriz, muy a su pesar y absolutamente en contra de su voluntad y la encerraron en un palacio urbano, en una de las ciudades más fría de Europa y a las órdenes de una suegra malvada hasta decir basta… se deprimió bastante.
Coronada Reina de Hungría.
El panorama en palacio se presentaba desolador: un marido ausente y absolutamente supeditado a una madre manipuladora y egoísta. Una suegra cuyas aspiraciones al trono imperial se vieron truncadas, cuando la obligaron a abdicar en favor de su hijo, por el retraso mental de su marido… cuyo aspecto físico nunca fue demasiado agraciado y cuya única alegría en la vida fue la de controlar compulsivamente las vidas de todos los que la rodearon y se lo permitieron. Isabel no se lo permitió nunca y la propia Sofía fue quien puso a la corte en contra de la emperatriz.
Sin embargo, de todas las atrocidades que cometió aquella bruja, la más perversa fue el hecho de arrebatar a la emperatriz la custodia de su primera hija. A quien exhibía como un mono de feria en sus salones, donde se rodeaba de damas gordas, sudorosas, fumando, sin aire puro ni luz del sol, mujeres cuya higiene brillaba por su ausencia y famosas por las pulgas y piojos de sus pelucas… pulgas que contagiaron el tifus a la niña. Pero ahí no termina su maldad, porque en un viaje, Isabel consiguió convencer al calzonazos de su marido, para llevarse consigo a la niña. Con tan mala suerte que la niña murió durante el viaje (víctima del tifus)… a lo que lo suegra se ocupó de culpabilizar a la madre primeriza, que tan sólo contaba con 18 años. Y a cuento de esta faena, quiso quitarle también la custodia de Gisela y Rodolfo, los dos siguientes… pero un día a la emperatriz se le inflaron las narices y puso fin a la dictadura.
Con 16 años.
Una vez se sintió fuerte, comenzó a opinar y a corregir la pésima política de su marido, que no sólo fue un mal emperador sino que era un poco gafe, porque en toda su carrera no ganó una sola guerra de importancia y perdió poco a poco todo el imperio. Sin embargo, a ella, por su encanto, los húngaros la adoptaron como reina y la amaron por lo que fue y lo que hizo. Mientras, con razón, odiaron a su insufrible familia política. También fue la única que se dio cuenta del engaño del cobarde de Napoleón a su cuñado, Maximiliano, a quien mandaron a México a jugársela entre salvajes, como cabeza de turco, en lo que el francés pensó sólo serían ganancias… y salió con la cola entre las patas. Pobre Maximiliano, casado además con una loca pretenciosa, digna nuera de su madre.
Una gran amante de los animales.
También se ha dicho que Isabel fue una histérica. Si es que se puede llamar así a quien se impone a una suegra dictatorial y malintencionada. Que era anoréxica, cuando se afirma que medía 1,72 y pesaba 50 kilos. Ambos datos son erróneos. Todas las mujeres de su familia, incluida su apestosa suegra, que para más datos, era también su tía, eran más bien bajitas. Bajitas incluso para la media de altura de la época, que ya es mucho decir. Eso por un lado y por otro, creo que una mujer que dio a luz 4 veces, no pudo en modo alguno conservar una cintura de 40 cm. Y todas aquellas mujeres que han sido madres, al menos una vez, saben de lo que hablo.  En cualquier caso, sí es cierto que fue una mujer preocupada por su salud, lo cual implicaba que le gustaba bañarse diariamente (¡¡diariamente!!, una loca peligrosa), le gustaba lavarse el pelo y ponerse mascarillas de miel y cepillarlo a conciencia. Le gustaba hacer ejercicio: gimnasia en casa, montar a caballo, esgrima y daba largos paseas por la naturaleza. 
¿Es esta la figura de una anoréxica?
Además le gustaba cuidar su alimentación. De forma que en lugar de asistir a infinitos banquetes repletos de grasa y dulces, prefería tomar leche de cabra, queso, verduras y, sobre todo, frutas frescas. Evidentemente, al ser comparada con las focas redomadas que circundaban la corte, sebosas y grasientas, no sólo por las barbaridades que comían, sino porque el tema del baño les sonaba a pecado… era comparar un precioso canario con un buitre carroñero. Y la envidia es terrible. De la envidia nace la leyenda. A Felipe II le tocó una leyenda negra, que lo convirtió en un monstruo a los ojos de sus enemigos, un hombre prudente y cariñoso, fue convertido en lo que más temía. A Sissi, le ocurrió igual. Y una mujer extraordinariamente culta, que abogó por los derechos del pueblo al más puro estilo del socialismo más radical, una mujer comprometida y cariñosa, preocupada por la salud y la higiene, tanto para sí, como para su imperio, fue una mujer progresista capaz incluso de ponerse unos pantalones para ir a montar a caballo y lo que es más importante, gran amante de los animales y fue una incansable viajera que recorrió Europa y visitó cuantos lugares pudo, disfrutando de la gastronomía, el folklore y la naturaleza extraña.

Una gran amazona.
Todo eso, para ser convertida, por sus coetáneos en el mito de una princesa barata de novela rosa, cuya historia de amor (inexistente) fue llevada al cine para mayor escarnio.
El gran mito, falso, no fue sino una revancha fácil llevada a cabo por aquellos que dijeron no comprenderla, pero que en realidad la envidiaron y odiaron tanto que buscaron la forma de convertir su venganza en eterna. 
Pero vamos, que llegados a este punto, la mejor contra-venganza, es la cultura, es conocer la verdad y comunicarla. Si la verdad se sabe, muere el mito y con él, las malas intenciones. Y ya de paso… se da por saco. Llegados a este punto, queda desmentido el mito y siendo este su aniversario, os animo a investigar un poco más su biografía.